
Narra la historia de Sira Quiroga, una modista madrileña, en los años de su juventud. De origen humilde, aprende el oficio de su madre en los años previos al estallido de la Guerra Civil. Arrastrada por un amor pasional e ingenuo abandona su Madrid natal para instalarse en el Protectorado español de Marruecos, primero en Tánger y después, tras el desengaño amoroso esperado, en Tetuán, por entonces la rica y próspera capital del Protectorado.
Los avatares del destino la llevan a volver a su antiguo oficio entre telas y patrones, donde cosechará una reputación considerable y conseguirá relacionarse con personajes que tendrán un peso en la historia del país, en tiempos de guerra y posteriormente postguerra. Sus amistades y relaciones la llevarán a arriegarse en misiones con cierta dosis de misterio y peligro.
¿Por qué ahora este libro? Pues llevaba tiempo pensando en leérmelo y me lo regaló hace unos días mi marido, que sabe que de vez en cuando me gusta leer este tipo de historias.
¿Y? Pues me ha gustado. He devorado sus 623 páginas en menos de 2 semanas. Y luego me he quedado como huérfana de libro (por poco tiempo). La historia es en ciertos fragmentos previsible. Deja un final abierto, que en realidad no lo es tanto. Y transcurre por senderos que eran difíciles de preveer al principio de la narración.
Me gustan las historias que son de ficción pero que a la misma vez narran situaciones históricas. En este caso narra hechos sucedidos durante la Guerra Civil Española y los primeros años de postguerra. Aunque se ha hablado mucho de esta época, en realidad las personas de mi generación solemos tener poco conocimiento de los hechos sucedidos y de las personas implicadas. En mi caso no recordaba haber oído hablar del ministro Beigbeder y escasamente de Serrano Suñer. También me ha gustado saber sobre el Protectorado marroquí justamente en estos momentos de convulsa actividad en la zona. Y de la germanofilia de los dirigentes franquistas y la posibilidad de haber entrado en la Segunda Guerra Mundial de la mano de Alemania e Italia.
Todos los datos están documentados al final del libro con una extensa bibliografía basada en libros de historia contemporánea.
El libro me recuerda a mi madre, que también fue modista y que también vivió en la zona del Protectorado en su tierna infancia en los primeros años del franquismo.