
La verdad es que el aparatito es una maravilla....hace de todo. El viernes pasado vino la señora que me la vendió a hacerme la demostración y me dejó la cena y la comida del día siguiente hecha. Ahora voy recopilando recetas de mis amigas y de internet para ir probando.
Como todavía estoy solamente iniciándome con el tema no me atrevo a dar consejos culinarios. A cambio os dejo la receta que me ha hecho quedar como una reina utilizando los medios tradicionales. Atención porque el nombre de la receta lo dice todo: Superpastel de queso. Es de Mireia Carbó, la cocinera con la que me inicié en platos que iban más allá del bistec a la plancha. Los libros de esta señora son increíbles (he acabado teniendo los 3), no utiliza tecnicismos raros y todo queda buenísimo.
Ingredientes
- 250g de queso cremoso para untar (Philadelphia)
- 250g de queso mascarpone
- 75g de queso rulo de cabra (sin la corteza)
- 2 yogures naturales
- 150g de azúcar
- 80g de harina
- 1 cucharadita de levadura en polvo
- 3 huevos
Para la base de galleta:
- 150g de galletas
- 75g de mantequilla
- 1 cucharada de azúcar
Preparación de la base
- Calentar el horno a 180º (con el fuego de arriba y el de abajo)
- Triturar las galletas y mezclarlas con el azúcar y la mantequilla fundida (derretirla en el microondas o en un cazo al fuego)
- Colocar la pasta resultante en el fondo de un molde desmontable, preferiblemente de 24 cm de diámetro, aplastándola con una cuchara, y cocerla en el horno durante 5-10 minutos. Reservarla fuera del horno
Preparación del pastel
- En un bol grande, mezclar, con ayuda de una batidora eléctrica, los 3 tipos de queso, los yogures, los huevos y el azúcar, hasta conseguir una crema fina
- Añadir la harina y la levadura, y mezclarlo durante 1 minuto más, procurando que quede una mezcla homogénea y sin grumos
- Verter esta preparación sobre la base de galleta y cocer el pastel en el horno a 180º durante unos 45 minutos aproximadamente (comprobar la cocción pinchando con un palillo o con un cuchillo). Dejar enfriar y ¡ya está!
Está buenísimo frío, recién salido de la nevera. Si se quiere más alto, se puede elegir un molde de diámetro menor, aunque entonces tarda un poco más en hacerse...
Ahora, ¡a disfrutar!