
La vida del oficinista transcurre gris e insulsa hasta que inicia una compleja relación sentimental con la secretaria de su jefe. Se enamora de ella, a pesar de contar con familia -indescriptible la forma cómo habla de su mujer y de sus hijos- y a partir de ahí toda la trama gira entorno al amor y a las fantasías que inventa huyendo de la realidad más cruel.
Es una novela corta (199 páginas), que se lee con facilidad y que resulta amena. Sin embargo, el pesimismo la embarga, la trama es kafkiana y una no deja de tener una sensación agria cuando imagina los entornos y las escenas y en el fondo ganas de acabarla y pasar a leer algo más tierno.
2 comentarios:
Me la apunto por si la veo, pero si es tan pesimista, no sé yo...
A mí me ha llamado la atención, no sabía de este libro. Así que me lo anoto en la lista.
Saludos!
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